Jorge Aliaga, alabado compositor del cine chileno, dio charla en Cine UDD

Uno de los nombres más importantes de la música para cine de la generación de los ’90, hizo una clase magistral para los alumnos del modulo de Sonido de 4 año.

Su trabajo es definido por él mismo como “música para medios”. Jorge Aliaga ha integrado como nadie lo fílmico, escénico y gestual, como cultor y defensor de una composición basada en el estudio del guión por sobre el de la imagen.

En Cine UDD realizó una clase magistral para los alumnos del modulo de Sonido, dirigido por la profesora Nadine Voullième, para los estudiantes de 4 año, quienes ya preparan el largometraje de egreso que filmarán en 2018.

Clásicos como “Lolita” de Stanley Kubrick, la película de época “Jane Eyre” y cintas argentinas como “Garage Olimpo”, fueron analizadas por el músico, quien explicó con minucioso y matemático detalle el significado de la música en el cine.

“Un guión musical es el complemento de lo que no se dice el guión, la representación de los actores o un recurso visual. A lo largo de la película se van generando espacios donde puede intervenir la música, el trabajo es identificar dichos espacios y relacionarlos”, sostuvo.

Su formación se remonta a fines de los ’80 en la Universidad Católica de Valparaíso, donde estudió con el compositor Andrés Alcalde y lo acercó a la música para imagen. De hecho Aliaga es el autor de la primera tésis de grado sobre este tema: “Música e imagen”.

Luego de estudiar en la École Normale de Musique de Paris Alfred Cortot, regresó a Chile y creó partituras para las películas Cielo ciego (1998, Nicolás Acuña), Mi famosa desconocida (1999, Edgardo Viereck), Antonia (2001, Mariano Andrade), además de la española El regalo de Silvia (2003, Dionisio Pérez), El visitante nocturno (Pepe Maldonado), A un metro de ti (Daniel Henríquez) y Schopsui y Desde el corazón, ambas del director Edgardo Viereck.

Aliaga revisó conceptos musicales recurrentes en el cine, como la repercusión temática (una línea melódica que se repite pero en diferentes formas) o la nota repetitiva (cuya isocronía es antinatural, genera tensión y transmite un estado, no una emoción).

“Ayudar a decir el sueño de otro modo con las herramientas que nos da la música, vincular a los personajes y complementar el guión literario, es el trabajo de un músico de cine”, concluyó Aliaga.

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