Los estudiantes de primer año de Publicidad y Marketing de la Universidad del Desarrollo participaron en una nueva edición de los Schools, el programa INOUT que los vincula con agencias de publicidad a partir de encargos reales, investigación estratégica y desarrollo de campañas.







El programa INOUT “Schools” propone una lógica simple: sacar a los estudiantes del salón de clases y enfrentarlos, desde el inicio de la carrera, a una dinámica de trabajo más parecida a la del mundo profesional. Para eso, distintas agencias participantes presentan un brief real vinculado a las marcas con las que trabajan, y los estudiantes deben investigarlo, desarrollar una propuesta de campaña y afinarla en terreno antes de presentarla a los creativos de la agencia.
En esta edición de Schools 2026 participaron GYT, PORTA, Quiltros, Havas, Simple y DYU, agencias que recibieron a distintos grupos de estudiantes de primer año durante la jornada. Los alumnos de Publicidad y Marketing fueron divididos en equipos y distribuidos entre estas agencias, de manera que cada grupo vivió una experiencia distinta según el desafío, la marca y el entorno profesional que les tocó conocer.
Alegría Rincón, estudiante de primer año de Publicidad y Marketing, no solo participó en los Schools de la agencia Quiltros, sino que también ella y su grupo se llevaron la victoria presentando frente a los ejecutivos de TANAX. “Que nos lleven las primeras semanas a trabajar como publicista es algo que me parece increíble, porque me ha hecho enamorar cada día más de la UDD y de mi carrera (…) Nos muestran realmente que, pese a ser algo serio, también es una instancia para charlar y eso lo vuelve más atractivo y entretenido”, comentó Alegría.
La experiencia no está solo en resolver un encargo, sino en hacerlo en contacto directo con quienes hoy trabajan en la industria. Durante la visita, los estudiantes pudieron conversar con equipos de agencia, revisar sus propuestas, corregir detalles y entender, de manera directa, cómo se construye una campaña cuando hay objetivos reales y tiempos concretos.
Ese cruce entre formación y práctica es parte central de Schools. Porque en publicidad, como suele quedar claro bastante rápido, una buena idea por sí sola no alcanza. También hay que investigar, leer bien el problema, ordenar estratégicamente la propuesta y defenderla frente a otros. Y mientras antes se entienda eso, mejor.
Sergio Gamboa, director de Publicidad y Marketing, habló sobre el efecto del programa en los estudiantes: “Estos Schools para primer año son tremendamente importantes porque marcan en ellos un hito. Sin prácticamente conocimiento ni herramientas, se van a trabajar a una agencia y tienen que vivir el desafío y la presión de llegar a un resultado; esa es la gran experiencia que tienen estos alumnos”.
Estos días permitieron, además, que los estudiantes observaran algo que no siempre aparece en clases: que cada agencia tiene su propia manera de pensar, discutir y resolver los desafíos. Cambian los ritmos, los lenguajes, los focos y las formas de trabajo, pero se mantiene algo común: la necesidad de transformar un brief en una idea capaz de responder con sentido y diferenciación a una necesidad comunicacional.
La experiencia de presentar dentro de la misma agencia donde nació un encargo marca una gran diferencia. Los estudiantes no solo mostraron una campaña terminada, sino que también la expusieron en un lugar donde las ideas se tensionan, se corrigen y se aterrizan.
Raúl Menjíbar, director de la Agencia PORTA, estuvo presente durante la visita de los estudiantes a su agencia y pudo ver de primera mano cómo estos desarrollaban y presentaban nuevas ideas. “Es absolutamente sorprendente; lo que está evolucionando año a año es exponencial. Quedamos sorprendidos por la calidad de las presentaciones, chicos que solo tienen meses de experiencia, pero con una metodología nueva es increíble. El programa es espectacular, es excelente cómo han crecido los Schools tanto cuantitativa como cualitativamente”, comentó el director de la agencia.
Este programa permitió acercar a los estudiantes no solo a las agencias, sino también a clientes y marcas vinculadas a sus procesos creativos. Eso amplió aún más la experiencia, al mostrar que una campaña no se mueve solo en el plano de lo creativo, sino también en relación con objetivos, públicos y decisiones de negocio.
Cristián Barroilhet, gerente general de TANAX, presenció el trabajo de los estudiantes durante la jornada en Quiltros. “Creo que es notable el nivel de creatividad, la calidad de las presentaciones y la forma de presentar; para ser jóvenes que recién están iniciando la universidad, creo que lo hicieron súper bien. Encuentro súper bueno el programa, hoy en día es lo que se necesita. En el futuro estarán expuestos a este tipo de situaciones en su vida profesional de manera permanente, entonces que comiencen a ejercitarse, a trabajar en equipo lanzando y presentando ideas, es increíble. Es muy valorable que la universidad apueste por esto”, mencionó el ejecutivo.
La participación de profesionales de distintas áreas dentro de las agencias también enriqueció la jornada. Para los estudiantes, escuchar a quienes trabajan diariamente en creatividad, estrategia, cuentas o dirección fue una manera concreta de dimensionar cómo se articula una campaña más allá del resultado final.
Matías Macaya, supervisor de cuentas de la Agencia Quiltros, que ayudó y guio a los estudiantes durante la jornada, comentó: “El programa de los Schools es súper bueno y positivo, ya que al involucrarlos dentro del mundo real los deja preparados para realizar la práctica laboral o profesional en el futuro”.
Más que una visita, Schools 2026 volvió a operar como una primera inmersión en el oficio. Una instancia donde los estudiantes no solo pudieron mostrar ideas, sino también medirlas frente a un entorno real, recibir retroalimentación directa y entender que detrás de cada campaña hay más que inspiración: hay un método, discusión, criterio y trabajo en equipo.
En ese sentido, el programa reafirma una forma de aprendizaje que busca vincular tempranamente a los alumnos con la industria, no como espectadores, sino como participantes activos de un proceso que, desde el primer año, les exige observar, pensar y proponer.