Conversatorio de la Facultad de Comunicaciones debatió sobre la existencia del CNTV

La Facultad de Comunicaciones UDD puso sobre la mesa un tema contingente: la discusión sobre Medios y Libertad de Expresión en la que participaron Juan Jaime Díaz, Presidente de la Federación de Medios de Comunicación Social; Constanza Tobar, miembro del Consejo Nacional de Televisión; y Sergio Verdugo, profesor de la Facultad de Derecho UDD.

Durante el último mes hemos sido testigos de dos hechos paradigmáticos relacionados a la Libertad de Expresión. El primero es la sanción del Consejo Nacional de Televisión (CNTV) -ratificada por una sala de la Corte de Apelaciones- a Canal 13, debido a una rutina humorística del personaje Yerko Puchento. El segundo tiene que ver con las declaraciones realizadas por la jueza Dobra Lusic ante la Comisión de Legislación y Justicia: “hay que regular los medios de prensa”.

De ahí el interés de la Facultad de Comunicaciones UDD y la carrera de Periodismo, por realizar un conversatorio sobre Medios y Libertad de Expresión, en el que participaron Juan Jaime Díaz, Presidente de la Federación de Medios de Comunicación Social; Constanza Tobar, miembro del Consejo Nacional de Televisión; y Sergio Verdugo, profesor de la Facultad de Derecho UDD.

La actividad, moderada por Carolina Mardones, Decana Facultad de Comunicaciones UDD, abrió el debate sobre la necesidad o no de que existan regulaciones a los medios de comunicación y que afecta a un derecho fundamental, la Libertad de Expresión, reconocido por la Resolución 59 de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

Hay dos grandes justificaciones para cautelar este derecho. y tienen que ver con su dimensión colectiva que sirve para cuidar la democracia y la competencia de ideas, y con una dimensión individual que resguarda a las personas. Se ejerce contra el gobierno y protege a las minorías. Algunos teóricos dicen que es una garantía para la democracia y otros dicen que tiene límites”, explicó a modo de introducción Sergio Verdugo.

Constanza Tobar es miembro del Consejo Nacional de Televisión (CNTV) desde este año. Se trata de un organismo público autónomo que tiene consagración constitucional y no está sometido a la jerarquía del Presidente de la República, pero donde sí el gobierno nombra a sus miembros con la venia del Senado, resguardando su conformación pluralista y respetando la paridad de género.

Su principal tarea es la regulación de los contenidos que emiten los canales de TV abierta. También fiscaliza la emisión de contenidos y supervigila que se cumplan los estándares establecidos. Aunque tiene facultades sancionatorias, éstas deben ser ratificadas por la Corte de Apelaciones. Finalmente, tiene un rol de fomento a la creación audiovisual y de estudio.

La pega del CNTV no es censurar, sino fiscalizar cuando los programas han sido emitidos. ¿Por qué es importante que exista? La circulación de contenidos televisivos tiene una dimensión pública (por ejemplo el 85% de las personas se informan por TV) y su rol fiscalizador se construye en base a la participación ciudadana, mediante denuncias de personas. El año pasado se recibieron 4.054 denuncias”, explicó Constanza.

Juan Jaime Díaz, Presidente de la Federación de Medios de Comunicación Social, disintió del rol del CNTV para regular o velar por el correcto funcionamiento de los canales de TV. “No corresponde que tenga atribuciones sancionadoras porque existe una Ley a la que se puede recurrir y no pasar por un consejo conformado de forma política. Sin dudas, debemos discutir la existencia del CNTV”.

El debate sobre la existencia del CNTV es un debate que hay que dar. Necesita que justifique su propia existencia y el fallo contra un humorista no ayuda a eso”, advirtió Sergio Verdugo. “La otra forma es reformularlo y especificar en la Ley cosas que no están claras: fue ingresada por los abogados de la dictadura, luego tenemos la ley que fue dictada antes de la democracia, más tarde, en 1992, se baja la exigencia por el ‘respeto permanente’ lo que sigue siendo exigente al estar amarrada a conceptos jurídicos indeterminados”.

Asimismo, Verdugo reparó en el diseño de este tipo de organismos, que a su juicio “es fácilmente capturable por gobiernos que tienen tendencias autoritarias y eso es algo que nos debiera asustar. Tener consejeros que no tienen asegurada su independencia y cuyo trabajo no es de dedicación exclusiva, no parece mejor alternativa que los tribunales de justicia”.

La abogada y miembro del CNTV indicó que la libertad de Expresión y sus límites es un debate nuevo en Chile, pero que en el mundo se ha dado hace mucho tiempo: “En 2015 se realizó la Semana de la Libertad de Expresión en Colombia y en esa ocasión el Consejero de la Comisión de Información para el Mercosur de la Unesco y el Relator Especial de Libertad de Expresión de la OEA, coincidieron en que la Libertad de Expresión es la piedra angular de la democracia pero no es un derecho absoluto, está limitado por otros derechos, como el derecho a la honra”.

Verdugo, por su parte, concluyó que “en el mercado de las ideas es la libertad la que debe corregir a la libertad y la intervención del Estado debe ocurrir sólo cuando hay una imperfección. El caso de las campañas políticas es un ejemplo: hay candidatos con más recursos entonces el Estado iguala la cancha en cuanto a los tiempos que tienen para presentar sus ideas. El derecho debe ser el último recurso”.

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