La Inteligencia Artificial (IA) en comunicación y marketing está transformando la forma en que las organizaciones generan contenidos, analizan información, comprenden a sus audiencias y toman decisiones. Sin embargo, su incorporación plantea un desafío que va más allá de aprender a utilizar nuevas herramientas:¿cómo aprovechar la IA sin dejar de lado el criterio profesional?
Según diversas entrevistas a docentes y expertos en Inteligencia Artificial de la Facultad de Comunicaciones de la Universidad del Desarrollo, el pensamiento crítico, la creatividad y la capacidad de tomar decisiones frente al avance de estas tecnologías son factores que toman real importancia.
Para Serge De Oliveira, director del Diplomado en IA Generativa: Creación de Contenido y Estrategia en Comunicación UDD y docente de Marketing Digital del Magíster en Comunicación Estratégica, Marketing y Negocios (MCEMN), el principal desafío está en la relación que las personas establecen con la tecnología.
“Si tú solamente sirves para ejecutar tareas, eres reemplazable. El verdadero valor profesional está en entender los problemas, formular soluciones y tomar decisiones; ahí la Inteligencia Artificial te potencia, pero no te sustituye”, comenta.
Esta mirada se complementa con un estudio realizado por Microsoft en 2025, el cual se centró en trabajadores del conocimiento y sus percepciones sobre dónde y cómo la Inteligencia Artificial impacta el pensamiento. Lo resultados concluyeron que cuanto mayor sea el nivel de confianza del usuario en la IA, menor será su pensamiento crítico, mientras que cuanto mayor sea la autoconfianza del usuario, mayor será su uso del pensamiento crítico.
Por eso, utilizar IA no significa simplemente aprender a manejar una plataforma. También implica formular buenas preguntas, evaluar las respuestas, identificar posibles errores o sesgos y decidir cuándo utilizar la herramienta y cuándo recurrir al juicio humano.
En comunicación y marketing, una de las aplicaciones más visibles de la inteligencia artificial es la generación de contenidos. Textos, imágenes y videos pueden producirse en menos tiempo, pero esto también plantea una pregunta: si todos tienen acceso a herramientas similares, ¿dónde estará la diferenciación?
La respuesta está en la estrategia. La IA puede acelerar la producción y ampliar las posibilidades creativas, pero sigue siendo necesario definir qué comunicar, a quién, con qué propósito y cómo conectar cada contenido con los objetivos de la organización.
Para Alexis Cirano, director de Tecnología en OMNICOM y docente del módulo Inteligencia Estratégica y Transformación Digital en el MCEMN, la inteligencia artificial puede hacer que el trabajo profesional sea más exigente, ya que el valor se desplaza desde la ejecución hacia la capacidad de hacer mejores preguntas, analizar las respuestas y transformarlas en decisiones. Esta transformación es especialmente relevante para profesionales de comunicación, marketing y negocios.
«La inteligencia artificial no está transformando solo la producción de contenidos. También está cambiando la manera en que las organizaciones construyen marcas, comprenden a sus audiencias y desarrollan nuevas oportunidades», agrega Cirano.
Por eso, el desafío no es competir con la IA, sino aprender a trabajar con ella de manera estratégica, crítica y consciente.
