Señor director:
“Murió de tristeza”. Eso dijo la familia de Marjane Satrapi, la artista iraní de 56 años que falleció el pasado 4 de junio. Satrapi se hizo mundialmente conocida por ser la autora del cómic Persépolis que retara su infancia en Irán, y por su oposición al régimen Ayatolas.
La historietista, cineasta y dibujante –como informa su diario-, había sobrevivido a la represión política, a la soledad del exilio y a la violencia sectaria. Pero no sobrevivió a la partida de Mattias Ripa, su marido y el amor de su vida, quien falleció hace poco más de un año.
La noticia me causó gran impresión. Por lo simple, profundo y humano del mensaje de la familia, y por la magnitud de la desazón que ella debe haber sentido.
Pienso en ese inconmensurable dolor que a algunas personas les toca vivir en algún momento de sus vidas. Pienso en los autores de las preciosas líneas que se han publicado recientemente en medios a raíz de pérdidas prematuras. Pienso en otras personas que también han sufrido pérdidas tempranas y que están en la zona muda, que les cuesta cada amanecer. Seguramente todos sientes que van a morir de tristeza.
A todos ellos un homenaje a su lucha y un abrazo de afecto.
María Cristina Silva Méndez, académica Facultad de Comunicaciones UDD.