Somos vocación, somos corazón, somos escándalo y pudor, somos humanos. Como actores nos gusta perdernos, salir, entrar, crear. Nos gustan los cuerpos, los focos, la oscuridad, el coraje y la impronta.
Amamos el movimiento, la voz, el ritmo, la emoción, amamos conocer, mirar de frente, de lado y a escondidas.
Tenemos como real labor provocar, reflexionar y compartir.
El teatro es nuestro lugar de encuentro con un otro al que queremos seducir mientras saltamos al vacío y es ahí en donde vencemos nuestros miedos, soñando en construir parte de nuestra historia.
Luego de nueve años de vida, años que son experiencia y consolidación, aprendimos a apreciar el tacto, el roce y el dialogo, aprendimos a luchar por la acción y logramos definir que somos Teatro, Teatro UDD.

