El aplaudido discurso de titulación de Rodrigo Pérez

“Cuando me preguntan por qué soy publicista, yo solo cito una frase que dijera alguna vez el maestro Nicanor Parra: ‘Llore si le parece. Yo por mi parte me muero de risa’”.

Quisiera partir saludando a nuestro Rector, el señor Federico Valdés. También a nuestra Decana Carolina Mardones, nuestro Director de Carrera Sergio Gamboa, a nuestras profesoras y profesores. También a Pía, Antonia y Pauli, y por supuesto a todos mis compañeros y sus orgullosas madres y padres, grandes artífices de que hoy estemos aquí.

En primer lugar, quiero que sepan que estar parado aquí es una gran responsabilidad para mí. Reflejar solo desde mi experiencia lo que todos ustedes sienten hoy es casi imposible, pero de eso se trata nuestro trabajo, ese es el difícil reto al que nos enfrentamos día a día: conectar con un grupo de gente, a través de una historia.

Tengo amigos ingenieros, dentistas, licenciados en literatura y física, tatuadores y varios, varios psicólogos. Algunos de la Chile, otros de la Católica, otros de alguna privada, institutos o independientes. Pero todos tienen dos cosas en común: respiran y odian la publicidad.

Ellos no entendían porqué me metí a estudiar una carrera en la que dedicas todo tu tiempo en crear cosas que nadie quiere ver, porque eso es lo que la mayoría cree. En esos momentos la verdad yo tampoco entendía mucho porqué me atraía tanto una carrera como esta, así que solo los dejaba hablar.

Pero al poco tiempo me di cuenta. Mientras mis amigos pasaban todo el fin de semana metidos en un libro, yo estaba con mis compañeros, conversando sobre cómo aumentar el turismo en un pueblito llamado “Sal si puedes”. Mientras ellos tenían pruebas de 3 horas, yo tenía 10 minutos para mostrarle a mis profesores la mejor presentación del mundo, aunque eso significara disfrazarse y bailar. Mientras mis amigos más artistas pensaban en cómo reflejar sus propios sentimientos en una hoja, yo pensaba en cómo reflejar los de toda la gente en un spot.

Me di cuenta que somos escritores, cineastas, analistas, diseñadores, ingenieros, pintores, fotógrafos, actores, biólogos y lo que sea que la situación amerite. Estudiamos publicidad porque lo queremos todo. Estudiamos publicidad porque somos ambiciosos, no de dinero claramente, sino que de experiencias. Ambiciosos de volvernos expertos en todo. Ambiciosos de meternos en todos los temas, seguir aprendiendo y, por sobre todo, nunca quedarnos quietos.

Hoy no comienza nuestra carrera, hoy solo nos dan el cartón que corrobora que siempre fuimos libres pensadores. Porque muchos de nosotros fuimos de esos alumnos que nunca calzaron bien dentro del sistema cuadrado de los colegios. El documento que nos entregan hoy refleja que siempre fuimos creadores, creativos, estrategas y seductores. Irreverentes y a la vez empáticos. Atesoren ese cartón, porque no salió gratis tampoco, pero no olviden lo que en verdad significa. No se trata de pasear por el mundo diciendo “soy publicista”, se trata de serlo, como ustedes quieran, pero serlo.

Por su parte, mis amigos aún no entienden lo que hago, ni por qué me quedo hasta tan tarde en la agencia, ni por qué se paga tan poco en nuestro rubro, ni por qué se dice spot y no réclame, y menos entienden por qué dedicarme a esto me hace tan feliz, a pesar de todos sus peros.

Cuando me preguntan por qué soy publicista, yo solo cito una frase que dijera alguna vez el maestro Nicanor Parra: “Llore si le parece. Yo por mi parte me muero de risa”, porque publicidad no es la carrera perfecta, algunas veces te vas a encontrar haciendo un aviso para un descuento de supermercado y haciendo cosas que en verdad la gente no quiere ver, pero otras veces estarás pensando cómo prevenir el SIDA, disminuir el acoso laboral, aumentar la adopción de niños y niñas, como mejorar el autoestima de los jóvenes… muchas veces estarán pensando cómo hacer de este mundo un lugar mejor o derribando paradigmas, y eso, por lo menos a mi, me da una razón para levantarme muerto de risa todos los días.

Muchas gracias.

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